Goleada ayer en el Sardinero. El Racing le endonsó, nada mas y nada menos, que un 5 - 1 a un Atlético de Madrid que se queda fuera de los puestos UEFA. La clara falta de entrega de los colchoneros y el pobre rigor táctico, es para mí, la gota que colma el vaso.
Técnicos de gran prestigio como Arrigo Sachi, Claudio Ranieri, Luis Aragonés, Carlos Bianchi o Javier Aguirre han pasado ya por sus banquillos sin situar al equipo en las posiciones altas de la tabla. El último, Abel Resino, un técnico de risa. Está demostrando que tanto los jugadores, afición y prensa pueden con él. El club se le viene muy grande.
Lo que pasó el día en el que los colchoneros quedaron eliminados de la champions, fue una pincelada de lo que puede aportar este técnico al equipo. Póngamonos en situación:
IDA: Atlético de Madrid 2 - 2 Oporto, la vuelta era en Opo
rto y el Atleti necesitaba, al menos, un gol. No sé lo que estaría pensando la mente de Abel a la hora de elegir a sus 11 jugadores, pero lo que todos sabemos es que forlan (22 goles en 27 partidos), mejor jugador y máximo artillero del equipo, no se encotraba entre los elegidos, el que si lo estaba era Sinama Pongolle (4 goles en 26 partidos).
Lo que precipitó el posterior empate del equipo por 0 – 0 y su eliminación de Champions. Este caso perfectamente podría ser analizado por Iker Jimenez.
Desde ese día, Abel ha perdido la autoridad dentro del vestuario. El equipo no juega a nada, sólo las jugadas aisladas de los “4 fantásticos”, que juegan bien cuando quieren, mantienen el equipo a flote, que lleva un ritmo fijo hacia el centro de la tabla.
La destitución de Aguirre por Abel fue un paso atrás, de un equipo que no encuentra orden entre tantos gallitos dentro del vestuario. La búsqueda de un entrenador competente tiene que ser de primera necesidad en estos meses venideros.
Un saludo, Anxo.

